Felipe encuentra a Jesús y no puede quedarse callado: corre a contarle a Natanael. Y a Natanael, le bastó una mirada de Jesús para sentirse llamado. Este artículo te propone mirar ese encuentro como un espejo: ¿Cómo fue tu primer encuentro con Jesús? ¿Quién fue ese “Felipe” que te habló de Él? ¿Te animás a reconocer que Dios también te llama por tu nombre?