por ROSSANO SALA
/ Revista Note di pastorale Giovanile
En el Sínodo nos preguntábamos: ¿Qué cosa debemos hacer por los jóvenes? Poco a poco la pregunta se transformó en ¿Quiénes estamos llamados a ser con los jóvenes?. No es poca cosa, si lo pensamos bien. En primer lugar es pasar del hacer al ser. Se trata de ser discípulos del Señor, no de jugar a hacer de profetas sin hacernos cargo en primera persona: el ser refiere a un testimonio antes que una palabra, a una sustancia vivida antes que una praxis pastoral que se pone en juego, a una vida buena antes que a una palabra buena.
Un comentario en “La idea de sinodalidad misionera: la necesaria conversión del “hacer para” al “ser con””
Claramente se identifica la centralidad del concepto-mística de “sinodalidad misionera” como eje central de todo el proceso de la XVIa. Asamblea del Sínodo sobre la sinodalidad (2021-2024) en el Documento Final y sus prioridades- ejes de estudio (DF n° 10). Los jóvenes, en el Sínodo anterior, “fundaron” junto con los demás padres y madres sinodales, esta identidad anclada en el llamado del propio Francisco en el documento de 2015 que reformó los sínodos luego de su reinstalación por obra de San Pablo VI a instancias del Concilio Vaticano II. Podemos pensar que la sinodalidad misionera es el modo particular de vida y anuncio del Evangelio en el siglo XXI, discernido en toda la Iglesia a lo largo y ancho del mundo en los procesos de escucha y conversación espiritual en el pre, durante y post sinodo de los jóvenes (2015-2019), y todo el proceso para el sínodo sobre la sinodalidad que ha visto su documento final en octubre 2023.